Perdés talento y crees que escuchando una música o leyendo un libro te lo van a devolver.
El alma se va oxidando, el estrés va de la mano del progreso material que en abundancia, intoxica eso que queremos liberar.
Se pierde el foco, entonces tomamos agua para sentir la pureza de la montaña y el 75 % del cuerpo.
Dejamos de caminar sin sentido, desoímos el pulso, cuadramos horarios.
Pasan las lunas, los rayos del sol, las estrellas, los pájaros y uno.
24 horas de silencio parecen no ser suficientes para un encuentro y cuando sucede, huimos de espanto, temor por descubrir quienes somos en verdad.
Identidad, incompatibilidad, amor, odio, ramificaciones de un mismo tronco.
Energía, destino, causalidad, astros, astrólogos y ángeles.
Todos son geniales, todos queremos serlo, todos los somos.
Y el poder no nos es ajeno, se genera en la convicción del propio espíritu.
Un espíritu que, por años, moldearon aquellos que sintieron la fórmula y egoístamente tomaron el poder.
hay-algo-en-el-mundo
Monday, February 14, 2011
Thursday, August 19, 2010
Crónica callejera
Las ciudades refugian grupos compuestos por grandes cantidades de personas. Personas distintas a otras comparten lugares comunes. Lugares que para unos pueden ser monótonos, feos, viejos, en los que sólo se apreciean ruinas y miseria, minetras qeu para otros, con ojos de futuro logran captar algo más. Hace dos años que Ignacio Iturrioz parece haber agudizado su percepción, desde entonces encuentra belleza en aquellas cosas que otros simplemente no encuentran. Itu, como lo llaman sus amigos, ve a las fachadas de la ciudad como grandes bastidores en donde expulsar su arte.
Flaco, no muy alto, pelo rebelde y a veces desalineado, con sus aerosoles a custa recorre en bicicleta calles de distintos barrios porteños, siempre alerta, a la espera de encontrar alguna buena pared de la cual apoderarse. Parece que en el mundo de los muralistas, como en muchos otros, los códigos existen, y si firmaste una pared no puede ser pintada por otros. Itu lo deja bien en claro:"Me apodero de las paredes y las conservo" es que como todo parece tener fecha de vencimiento. Si el dibujo se extiende en tiempo de exposición, sin retoques, da pie para que otros dibujen encima, "hay rincones que valen la pena renovar".
Tomó y toma clases de dibujo. Empezó a pintar murales como necesidad: "necesitaba otro mecanismo de expresión", dice. Las hojas, las telas, demasiado poco para tanta dimensión. En las paredes descubrió la ausencia de líminte para expresarse.
Al principio no se animaba. Sin embargo, sus ganas "le ganaron" al miedo de salir a tomar las calles. Investigó por internet, por Fotolog, hasta contactarse con "Berk", un chico con años de experiencia y conocido del rubro, que lo invitó apintar en el "Hospital de Niños". Esa pared sería la llave para continuar solo.
Entendió los códigos, tomó conciencia de su arte y con respeto salió a plagar de belleza la ciudad, porque así es como lo entiende. Dumont y Niceto Vega, Araoz al 2100, sobre la calle Godoy Cruz, los Bosques de Palermo, fueron algunos de los lugares elegidos.
Mientras dibuja le ocurren cosas extrañas, la gran mayoría de las personas se detiene a mirar con admiración sus figuras, le dan charla, le piden sus datos. Otras, monótonas, se quedan con la chata idea de vandalismo.
Itu o Pelos de Plumas, como le gusta firmar, tiene una actitud particular, sociable y pueblerino, fiel a sus raíces neuquinas, tocó más de un timbre. Es que cuando una fachada le gusta no puede evitar proyectarse en ella. Dueño de un carisma y un talento particular, más de una persona le dio el sí, tanto que en una casa por Colegiales le fondearon un frente especialmente para él.
Con más de 15 murales en su haber sus dibujos fueron mutando. Pasó de formas esféricas a una propuesta más conceptual. "uno crece, se da cuenta que hay cosas nuevas y las plasma", dice.
Colores, formas, líneas, profundidades, cuando se encuentra frente a una pared su cabeza ya sabe dónde está parada y qué tiene ganas de hacer. Con un mínimo boceto cerebral dibuja líneas de referencia que no sufrirán grandes modificaciones durante el proceso. Lo demás lo armará en función a eso y a todo lo que pueda economizar a nivel pictórico. Las paredes con sus cualidades alimentan el proceso creativo: "Trato de incluir una ventana para que se integre al dibujo, una grieta, etc."
Si bien todos sus murales tienen particularidades, hay unos que recuerda con más entusiasmo que otros por la manera de pintarlos. Improvisación de escaleras con estructuras tomadas, a modo de préstamos, de una obra en contrucción para alcanzar los 10 metros de altura de una medianera logrando posiciones inexplicadas. Y otros por la resolución final que tomaron, como el mural que se le ocurrió hacer continuando una pileta.
Este joven estudiante de arquitectura con afán de contruir, se dedicó a observar. Transformó subjetividades en elementos dignos de ser apreciados. La pasión, el sentimiento, la inspiración, logra plasmar sensaciónes. Dueño de un contenido particular intenta romper con la monotonía de la ciudad "vomitando su arte" llamando la atención de aquellos dispuestos a observar. Pelos de Plumas, con su fascinación por el vuelo, casi sin darse cuenta invita al otro a detenerse, sentir y ver qué está pasando.
Flaco, no muy alto, pelo rebelde y a veces desalineado, con sus aerosoles a custa recorre en bicicleta calles de distintos barrios porteños, siempre alerta, a la espera de encontrar alguna buena pared de la cual apoderarse. Parece que en el mundo de los muralistas, como en muchos otros, los códigos existen, y si firmaste una pared no puede ser pintada por otros. Itu lo deja bien en claro:"Me apodero de las paredes y las conservo" es que como todo parece tener fecha de vencimiento. Si el dibujo se extiende en tiempo de exposición, sin retoques, da pie para que otros dibujen encima, "hay rincones que valen la pena renovar".
Tomó y toma clases de dibujo. Empezó a pintar murales como necesidad: "necesitaba otro mecanismo de expresión", dice. Las hojas, las telas, demasiado poco para tanta dimensión. En las paredes descubrió la ausencia de líminte para expresarse.
Al principio no se animaba. Sin embargo, sus ganas "le ganaron" al miedo de salir a tomar las calles. Investigó por internet, por Fotolog, hasta contactarse con "Berk", un chico con años de experiencia y conocido del rubro, que lo invitó apintar en el "Hospital de Niños". Esa pared sería la llave para continuar solo.
Entendió los códigos, tomó conciencia de su arte y con respeto salió a plagar de belleza la ciudad, porque así es como lo entiende. Dumont y Niceto Vega, Araoz al 2100, sobre la calle Godoy Cruz, los Bosques de Palermo, fueron algunos de los lugares elegidos.
Mientras dibuja le ocurren cosas extrañas, la gran mayoría de las personas se detiene a mirar con admiración sus figuras, le dan charla, le piden sus datos. Otras, monótonas, se quedan con la chata idea de vandalismo.
Itu o Pelos de Plumas, como le gusta firmar, tiene una actitud particular, sociable y pueblerino, fiel a sus raíces neuquinas, tocó más de un timbre. Es que cuando una fachada le gusta no puede evitar proyectarse en ella. Dueño de un carisma y un talento particular, más de una persona le dio el sí, tanto que en una casa por Colegiales le fondearon un frente especialmente para él.
Con más de 15 murales en su haber sus dibujos fueron mutando. Pasó de formas esféricas a una propuesta más conceptual. "uno crece, se da cuenta que hay cosas nuevas y las plasma", dice.
Colores, formas, líneas, profundidades, cuando se encuentra frente a una pared su cabeza ya sabe dónde está parada y qué tiene ganas de hacer. Con un mínimo boceto cerebral dibuja líneas de referencia que no sufrirán grandes modificaciones durante el proceso. Lo demás lo armará en función a eso y a todo lo que pueda economizar a nivel pictórico. Las paredes con sus cualidades alimentan el proceso creativo: "Trato de incluir una ventana para que se integre al dibujo, una grieta, etc."
Si bien todos sus murales tienen particularidades, hay unos que recuerda con más entusiasmo que otros por la manera de pintarlos. Improvisación de escaleras con estructuras tomadas, a modo de préstamos, de una obra en contrucción para alcanzar los 10 metros de altura de una medianera logrando posiciones inexplicadas. Y otros por la resolución final que tomaron, como el mural que se le ocurrió hacer continuando una pileta.
Este joven estudiante de arquitectura con afán de contruir, se dedicó a observar. Transformó subjetividades en elementos dignos de ser apreciados. La pasión, el sentimiento, la inspiración, logra plasmar sensaciónes. Dueño de un contenido particular intenta romper con la monotonía de la ciudad "vomitando su arte" llamando la atención de aquellos dispuestos a observar. Pelos de Plumas, con su fascinación por el vuelo, casi sin darse cuenta invita al otro a detenerse, sentir y ver qué está pasando.
Saturday, September 26, 2009
Entrevista a María Fernanda Mainelli
Desde adentro
Lo que no se ve
En las cercanías de la redacción del diario Crítica, la periodista, María Fernanda Mainelli cuenta sus comienzos, experiencias y anécdotas surgidas a lo largo de su carrera. Una profesión que le apasiona y adopta como estilo de vida.
"El periodismo es un trabajo más, no estamos para salvar a la humanidad ni para hacer grandes cosas más que contar, eso ya es mucho. Nuestro rol no es central, ni paladín, ni justiciero... es un trabajo bastante corriente que hay que hacerlo con humildad, hay que aprender todo el tiempo... y estar informado"
Maipú 271 planta baja, pleno microcentro de la ciudad de Buenos Aires, afuera ruido, caminantes compulsivos, adentro una recepción, una recepcionista y un cubículo extraño de acrílico que alberga a un señor a la hora de su almuerzo. María Fernanda Mainelli llega a la redacción minutos antes de nuestra cita. Apresurada, enérgica, chequea el lugar: "Es un quilombo, vamos a otro lado". Atenta decide donde ir. Parece tener todo planeado. Introducción, desarrollo, final, el esquema cerebral empieza a encaminarse.
¿cómo empezaste?
Empecé como periodista en Rosario, donde nací, los primeros trabajos fueron free lance. Luego una productora de TV me convocó para ser columnista de libros en un canal de noticias, fue mi primer trabajo fijo en el periodismo. También me sumé a la redacción de una revista y entendí que lo mío era la gráfica. Después un periodista de Buenos Aires, Daniel Capalbo, actual director del diario Crítica, me convoca para formar parte de la redacción de perfil.com, trabajé como editora hasta ser redactora de la revista del domingo.
Mainelli tiene a su cargo secciones fijas: Street Fashion, entrevista y análisis sobre moda, crítica de cine, recomendaciones de teatro, arquitectura, etc. además de crónicas sobre algunos personajes de la cultura y temas sociales, uno de los géneros periodísticos que más disfruta de escribir.
¿Cómo es una jornada de trabajo?
Ningún día es igual. Generalmente hacemos reuniones de sumario donde charlamos ideas, cerramos notas, distribuimos trabajos, etc. Nosotros trabajamos con un ritmo distinto a otras revistas, lo hacemos como si fuese un diario, tenemos cierres todos los días porque no trabajamos con parrilla, somos una redacción chica. después de la distribución es llegar y producir coordinar el lugar, la hora.
Previo a cada entrevista investiga y prepara una estructura con ejes temáticos de los que quiere hablar, aunque trata de generar un diálogo fluido en donde surjan cosas de las que pueda sorprenderse y sorprender.
¿Te pasó de pensar qué desastre esta entrevista?
Todo el tiempo, no solamente por el entrevistado, también depende de uno, sigo sintiendo algo que sentí siempre, cada vez que salgo a entrevistar a alguien, que es un dolor importante en el estómago, mucha ansiedad y miedo. Todo puede salir mal, todo puede salir perfecto, se juegan muchas cosas. No solo el entrevistado puede fallar, puede fallar uno, las preguntas, los gestos, por eso trato de estar abierta sin cargar con ningún tipo de prejuicio.
¿Recordás algún caso particular?
Sí, hay personajes del espectáculo y la cultura que son difíciles de entrevistar, recuerdo una entrevista telefónica con Capusotto que la hicimos en radio tipo 9 AM, lo despertamos, eran puros monosílabos, silencios que no terminaban nunca, no sabía si se había dormido o que había pasado.
¿Cómo salís de estas situaciones?
Pura intuición del momento, uno tiene que estar atento. Creo que la zafamos con "Capusotto estás dormido, no podes hablar con nadie" el tipo como que empezó a joder un poco.
¿Cómo es entrevistar a gente común?
Es más fácil, primero porque uno sabe menos, entonces te sorprenden más. Yo siempre voy con muchas cosas leídas sobre las personalidades, la cuestión es que no repita lo mismo, a veces tienen un "casetito" puesto, a veces uno hace las mismas preguntas que ya hicieron otros. Recuerdo una entrevista a Dady Brieva que me costó sacarlo de los lugares comunes, después me pidió que algunas cosas no las cuente, eso siempre hay que respetarlo sí o sí, cuando es un off de record apaga el grabador.
"El off de record se respeta a rajatabla" es una frase que se repite durante la charla. Fernanda entiende que su nombre es su capital y que el desprestigio en su rubro es una carga muy pesada.
¿Tratas de conformar al entrevistado?
No, no trabajo para eso. Quiero ser respetuosa con la vida de los otros. Hay cosas básicas que no se publicas como mentiras, cosas que te piden que no salgan. No siempre los entrevistados quedan conformes por más que digas exactamente lo que dijo el tipo, tratando de transmitir el gesto, la forma, porque es una mirada tuya sobre el otro, es un recorte que haces. Nunca va a estar conforme, siempre choca y es difícil leer lo que otro escribe de vos.
¿Cómo es el clima en las redacciones?
Es gente que está loca la que trabaja en una redacción. Creo que el periodista es un tipo que de por sí piensa que le están mintiendo, que tiene que descubrir algo más de lo que vio, cree que lo están cagando. Está en un lugar de querer saber más, de preguntar, repreguntar, es gente especial. Para mí es el lugar más divertido del mundo, donde se aprende mucho, poruqe siempre hay gente que sabe más.
¿Es un ambiene prejuicioso?
Sí, como estamos muy cerca todo es muy hedonista, esto de estar mostrando lo que haces, los demás saben cómo escribís, uno sabe lo que escribe el otro, hay mucho exhibicionismo. Las redacciones son un poco así, lugares eróticos porque uno está desnudo, entrevistas a personas delante de tus colegas, delante de fotógrafos, te sentís en pelotas.
¿Te molesta que sea así?
No, porque no tengo vergüenza de equivocarme, creo que todos metemos la pata, hasta los más expertos. estas situaciones son para aprender.
Apasionada por su profesión, Fernanda se caracteriza por ser trabajadora y atenta, fiel a su estilo de vida: "Siento que mi actitud frente a la vida es la de una periodista, con valores, con miserias, con un montón de cosas que se juegan. Una actitud que tiene que ver con el estar atento, todos tienen una historia que contar"
Datos:
María Fernanda Mainelli nación el 21 de octubre de 1974. Estudió Ciencia de la Comunicación en la Universidad de Rosario, su ciudad natal. Allí trabajó haciendo la prensa de la Librería Literaria de su familia "Ross" que en la actualidad también funciona como Centro Cultural. Luego de varios trabajos free lance en medios rosarinos y de tener su columna de espectáculos en televisión, la convocan desde Buenos Aires para trabajar en el dicario Crítica.
Con 7 años de carrera profesional en el periodismo sigue colaborando con la empresa de sus padres.
Monday, August 14, 2006
Catarsis II
Me gusta tu risa,
sin embargo no puedo quedarmela,
no me pertenece,
no puedo agarrarla,
se escurre en el viento se va con el tiempo.
No hay casi rastros en la cabeza,
sensaciónes en el cuerpo que trae el recuerdo.
alguien me importa, pero no importo.
sin embargo no puedo quedarmela,
no me pertenece,
no puedo agarrarla,
se escurre en el viento se va con el tiempo.
No hay casi rastros en la cabeza,
sensaciónes en el cuerpo que trae el recuerdo.
alguien me importa, pero no importo.
Wednesday, August 09, 2006
Catarsis 1
nadie sabe nada. creemos saber todo.
me paralizo, camino.
lo creo y no lo creo.
entiendo pero me detengo.
pared invisible. escalas llenas de nada.
veo el todo, lo realizo.
abro los ojos respiro, suspiro, pienso.
Capto algo menos esto. rio y lloro a la vez.
partida, estrellada, anulada poruqe?...
no hace bien cantar, liberarse... abrir el corazón.
me paralizo, camino.
lo creo y no lo creo.
entiendo pero me detengo.
pared invisible. escalas llenas de nada.
veo el todo, lo realizo.
abro los ojos respiro, suspiro, pienso.
Capto algo menos esto. rio y lloro a la vez.
partida, estrellada, anulada poruqe?...
no hace bien cantar, liberarse... abrir el corazón.
Friday, June 16, 2006
Figura
Escuché el ruido de la figura,
hablaba mientras se pegaba al papel,
decía algo asi como nada,
algo asi como nunca escuché.
No llegaban a ser palabras,
no llegaban a ser acordes,
no llegaba a ser murmullo.
Escuché algo,
contenía la velocidad,
contenía la emoción,
mantenía el ritmo.
Escuché algo que no pude entender,
algo que sólo visualicé,
algo que quedó ahí,
con su color,
estático en el papel.
C.
hablaba mientras se pegaba al papel,
decía algo asi como nada,
algo asi como nunca escuché.
No llegaban a ser palabras,
no llegaban a ser acordes,
no llegaba a ser murmullo.
Escuché algo,
contenía la velocidad,
contenía la emoción,
mantenía el ritmo.
Escuché algo que no pude entender,
algo que sólo visualicé,
algo que quedó ahí,
con su color,
estático en el papel.
C.
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